Cultura
Última actualización 11/07/2005@00:00:00 GMT+1
La grafoterapia es una rama de la grafología que se utiliza cada vez más para detectar el fracaso escolar en niños y adolescentes. Al analizar los rasgos de la escritura, los expertos pueden ayudar a corregir actitudes adversas, como la poca voluntad, la apatía o el desinterés.
Así lo explicó en una conferencia en Torreforum Consuelo Anguix, licenciada en psicología y directora del Gabinete Grafológico CA de Madrid, quien aseguró además que los niños adquieren malos hábitos de estudio básicamente por causas de tipo emocional, como la hiperatividad, el pasotismo, la timidez, el miedo o la falta de autoestima.
En su exposición subrayó la importancia de que los niños mantengan una buena posición en su mesa de estudio y cojan correctamente el bolígrafo para escribir, aspectos fundamentales para que estos no adopten malos hábitos posturales que puedan desembocar en contusiones. También indicó que la "edad tope" para que los padres tomen decisiones en cuanto a la no respuesta de sus hijos ante los estudios es 12 años, que es cuando en los niños o adolescentes puede manifestarse en mayor grado la dislexia o disgrafia.
En cuanto a los adolescentes la grafóloga aseguró que hay cierta tendencia que además va "in crescendo" de rechazo al profesor, a parte de malas actitudes como la apatía o irratibilidad que pueden verse fácilmente a través de sus escritos. Pero estos problemas de conducta tienen soluciones si se trabajan a tiempo y se emplea el método adecuado. Lo primero que hacen los expertos para el tratamiento es un test proyectivo a partir del escrito de un estudiante con fracaso escolar y en ese papel detectan los rasgos que le diferencian. El tratamiento consiste en un trabajo continuado para perfeccionar los trazos de las palabras, hacerlos más claros y redondeados, ya que, según afirmó la grafóloga, al cambiar la letra cambia la personalidad, se mejora.